Galletitas con chips de chocolate

¿Sabes cuál es su historia? Te la contamos: Galletitas con chips de chocolate

En un principio estas deliciosas galletas se idearon para ser acompañadas con helado,

Las galletitas con trocitos de chocolate se han transformado en un clásico absoluto. Ya sea para desayunar, merendar, recibir visitas, llevas de merienda al colegio o al trabajo, convidar y quedar bien o simplemente acabar con un momento de gula; son una opción que prácticamente todo el mundo disfruta y saborea con placer.

Se le atribuye la invención de este sabroso tentempié a la norteamericana Ruth Wakefield, quien fue la directora del reconocido restó Toll House ubicado en Whitman, Massachusetts. La mujer, junto a su esposo Kenneth, regenteó el espacio entre los años 1930 y 1967. Ella fue la inventora de las llamadas “Toll House chocolate crunch cookies” cuando terminaba la década del 30, y nunca imaginó que el éxito de las mismas sería arrollador.

Si bien la receta original es de Ruth, la misma ha ido mutando y ajustando a gustos e inclinaciones de cada chef, panadero o ama de casa. La primera vez que se imprimió la lista de ingredientes y la forma de preparación de las galletitas fue en la edición de 1938 del libro “Wakefield tried and true cookbook”.

En un principio estas deliciosas galletas se idearon para ser acompañadas con helado, pero debido a su éxito la señora Marjorie Husted -más conocida como Betty Crocker- enseño a hacerlas en su programa de radio. Finalmente, el 20 de marzo de 1939, Ruth le cedió a Nestlé los derechos para que prepare y distribuya las ya famosas galletitas con chispitas de chocolate, y además también entregó a la empresa el nombre de Toll House.

Los trascendidos cuentan que el valor de la receta fue de un dólar, el cual Ruth aseguraba que nunca se había pagado, aunque Nestlé le otorgó una dotación de chocolate durante toda su vida y pagos por su trabajo como consultora gastronómica.

Existen un montón de historias y relatos que cuentan cómo fue la creación de la galleta más comida de los Estados Unidos. El cuento más extendido de todos los que se trasladan de oreja a oreja es el que simplemente justifica el uso de chocolate porque Ruth estaba haciendo galletas para acompañar helado y se quedó sin darse cuenta sin nueces. Un poco desesperada porque las necesitaba para el restaurante, sustituyó la fruta seca con pedacitos de chocolate amargo.

Otro de los cuentos, mucho menos creíble, dice que la mujer utilizaba una batidora que vibraba tan fuerte que hizo que una barra de chocolate amargo cayera desde una repisa sobre la masa de la galleta que estaba aún batiéndose.

Sin embargo, en el libro “Great American Chocolate Chip Cookie Book”, la escritora especializada en gastronomía Carolyn Wyman ofreció una explicación más lógica, aunque mucho menos encantadora. La autora asegura que era imposible que Ruth se quedara sin nueces o sufriera la falta de cualquier ingrediente, pues era maestra en repostería y una mujer muy perfeccionista. La receta surgió simplemente debido al entrenamiento, talento y trabajo duro de Wakefield, sin saber que su combinación de manteca, harina, azúcar y chispas de chocolate se convertiría en un ícono de la pastelería, amado por niños y grandes.

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